Comprar
Lo que se compra con la casa: deudas, derramas y sorpresas
Una casa no se compra sola: viene con lo que debe. Hay deudas que se quedan con el vendedor y otras que persiguen al inmueble y acaban siendo tuyas aunque no las hayas generado.
Lo que te llevas quieras o no
- IBI atrasado. El inmueble responde del impuesto: si el anterior dueño no lo pagó, el Ayuntamiento puede ir contra la casa. Pide los últimos recibos.
- Comunidad de propietarios. Respondes de las cuotas del año en curso y de los tres anteriores. Se comprueba con el certificado de estar al corriente, que el vendedor está obligado a aportar en la firma.
- Derramas aprobadas. Si la junta aprobó cambiar el ascensor antes de la venta, la derrama es del que era propietario en ese momento… salvo que el acuerdo diga otra cosa. Lee las actas de los dos últimos años.
- Servidumbres. Un paso, una medianería, una luz. Salen en la nota simple y no se quitan.
Lo que no debería llegar a la firma
Hipotecas vivas, embargos y anotaciones preventivas. Se cancelan antes o en el mismo acto: lo normal es que el notario retenga del precio lo que haga falta para cancelar la hipoteca del vendedor y lo pague directamente al banco. Que exista una hipoteca no impide comprar; que nadie la cancele, sí.
Ocupación
Ninguna nota simple dice si hay alguien dentro. Lo único que sirve es ver la casa por dentro, y desconfiar cuando no dejan entrar, cuando el precio está muy por debajo de lo razonable o cuando el anuncio avisa de que se vende «en su estado posesorio actual», que es la fórmula educada.
Urbanismo
En pueblos es frecuente que la casa tenga obras sin licencia, una planta que no está en catastro o un corral convertido en habitaciones. Puede no ser un problema —muchas están prescritas— o serlo mucho, si está en suelo no urbanizable. Se pregunta en el Ayuntamiento y es gratis.
La lista de comprobación
- Nota simple actualizada.
- Últimos recibos de IBI.
- Certificado de la comunidad y actas de dos años.
- Certificado energético.
- Consulta urbanística en el Ayuntamiento.
- Valor de referencia de Catastro, para saber por cuánto vas a tributar.
- Visita, con alguien que entienda de obra si la casa tiene años.
Esto es información general, no asesoramiento fiscal ni jurídico. Los tipos y las bonificaciones cambian, y hay requisitos que dependen de tu caso. Antes de firmar nada, confírmalo con tu gestor o en la Agencia Tributaria de Castilla-La Mancha.